Bogotá, D. C.
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA CESAR DAVID TRIVIÑO VANEGAS,
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA INGRID JHULIED MARTINEZ LOPEZ
Bienestar Familiar impulsa proyectos de vida de adolescentes y jóvenes con feria universitaria en Bogotá
Más de 150 adolescentes y jóvenes en proceso de restablecimiento de derechos participaron en una feria universitaria organizada por Bienestar Familiar, que reunió a más de 30 entidades educativas y de formación para el trabajo para acercarles oportunidades de acceso a la educación superior y fortalecer la construcción de sus proyectos de vida.
La actividad hace parte del «Proyecto Sueños», estrategia mediante la cual Bienestar Familiar garantiza el derecho a la educación de adolescentes y jóvenes bajo su protección especial. A través de esta iniciativa, la entidad brinda el apoyo económico para cubrir la formación superior, beneficio que se mantiene hasta la culminación del proceso académico.
Los participantes pertenecen a modalidades residenciales de protección y al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. Entre ellos se encuentran estudiantes de grados décimo y undécimo, así como jóvenes que ya cursan programas técnicos, tecnológicos o universitarios y buscan avanzar en su formación profesional.
La feria contó con la participación de entidades públicas y privadas. En este último caso, varias ofrecen descuentos en matrículas que, en algunos casos, alcanzan hasta el 45 %, mientras que la Armada Nacional abrió oportunidades de acceso a becas. Adicionalmente, algunas otorgan beneficios complementarios como tabletas, apoyos de alimentación, subsidios de transporte y otros incentivos para quienes inicien sus procesos de inscripción.
Durante la jornada se desarrolló una charla a cargo de la Universidad de los Andes sobre habilidades para el éxito académico, orientado a fortalecer las habilidades socioemocionales y académicas (específicamente de lectoescritura y de matemáticas para la vida diaria). Asimismo, el Banco Agrario de Colombia lideró un espacio sobre educación financiera y proyección económica, con el propósito de promover herramientas prácticas que permiten a las y los participantes tomar decisiones informadas y ejercer un mayor control sobre sus finanzas personales o empresariales.
De acuerdo con Diana Rivera, jefe de la Oficina de Cooperación de Bienestar Familiar, con la feria se busca ampliar oportunidades de acceso a educación y formación para el trabajo para adolescentes y jóvenes en proceso de restablecimiento de derechos, como base para avanzar hacia su autonomía e independencia económica.
La convocatoria estuvo dirigida a población residente en Bogotá y municipios aledaños de Cundinamarca, con el fin de facilitar su desplazamiento a las instituciones educativas y promover su permanencia en los procesos de formación.
Este espacio será replicado en distintas regionales del país con el propósito de ampliar las oportunidades educativas para adolescentes y jóvenes bajo protección especial y fortalecer sus procesos de inclusión social y construcción de autonomía.
CITACION Y EMPLAZAMIENTO NOTIFICACION PARD NNA KAROL SOFIA ROJAS MORENO
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA ALEJANDRO DE JESUS URBAN
CITACION Y EMPLAZAMIENTO NOTIFICACION AUTO DEL PARD NNA MELANY SOFIA GRANADOS VELASQUEZ
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA MARIA FERNANDA LANCHEROS VILLAMIL
CITACION Y EMPLAZAMIENTO AUTOAPERTURA PARD NNA ERICK DAMIAM NIETO ANZOLA
Ningún niño o niña nace para la guerra
El Bienestar Familiar recibe con profundo dolor la información dada a conocer por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses sobre la identificación de las víctimas fallecidas en los enfrentamientos ocurridos el pasado 27 de mayo en zona rural de San José del Guaviare. Saber que entre ellas hay once niñas, niños y adolescentes nos parte el corazón. Once seres humanos con nombres, con sueños, con familias que hoy lloran su ausencia.
Ningún niño debería morir en una guerra. Ninguna niña debería ser arrancada de su hogar para ser usada en un conflicto que no le corresponde. Lo que ocurrió en San José del Guaviare no es una cifra: es una herida abierta en la conciencia del país, y el Bienestar Familiar la siente como propia.
Rechazamos con toda la fuerza de nuestra convicción cualquier forma de reclutamiento, uso o vinculación de niñas, niños y adolescentes por parte de actores armados. Estas prácticas son crímenes. Son una traición a la infancia y una afrenta a la dignidad humana.
La directora general del Bienestar Familiar ha sido enfática en este llamado: «Dígannos dónde están los niños, entréguennoslos y nosotros vamos por ellos». Un compromiso que esta institución reitera hoy con más fuerza que nunca, porque detrás de cada niño rescatado hay una historia de vida que merece ser reconstruida.
Y esas historias existen. En los últimos cuatro años, 1.305 niñas, niños y adolescentes han sido devueltos a la vida. Rescatados de los brazos de la guerra, cada uno de ellos ingresó al Programa de Atención a Niñas, Niños y Adolescentes Desvinculados del Conflicto Armado del Bienestar Familiar, un espacio de acogida, sanación y oportunidades donde la infancia robada comienza, poco a poco, a recuperarse. 1.305 razones para seguir trabajando. 1.305 razones para no rendirnos.
Pero la labor del Bienestar Familiar no se detiene en quienes ya fueron víctimas del conflicto. También hay historias que logramos escribir a tiempo. En los últimos cuatro años, 1.219 niñas y niños ingresaron al sistema de protección especial del Instituto por amenaza de reclutamiento o amenaza contra su vida.
Niñas y niños que estaban en la mira de la guerra, pero que no llegaron a caer en ella. Los alcanzamos antes. Los protegimos a tiempo. Cada uno de ellos representa una historia que no tuvo que romperse, una infancia que no tuvo que perderse, una vida que la institucionalidad colombiana pudo defender antes de que fuera demasiado tarde. Porque en la Colombia del cambio, proteger a la niñez no es una opción, es una obligación del Estado con su pueblo.
El Bienestar Familiar activó los mecanismos de seguimiento necesarios y continuará trabajando junto a las entidades competentes para proteger y acompañar a quienes han sido afectados por esta violencia. Pero más allá de los protocolos, hoy queremos decirle a Colombia: no nos acostumbremos. Cada niño que pierde la vida en el conflicto armado debe indignarnos, movilizarnos y recordarnos por qué la paz es urgente e inaplazable.
A los actores armados les pedimos, con la misma firmeza con que abrazamos a la niñez colombiana: mantengan a los niños y las niñas al margen. Siempre. Sin excepciones. Colombia está cambiando, y en ese cambio, la vida de cada niña y cada niño es sagrada e innegociable.





















