Colombia se la juega por la niñez: histórica reducción del trabajo infantil permite que 67.863 niñas, niños y adolescentes recuperen su derecho a aprender, jugar y soñar
La tasa de trabajo infantil nacional disminuyó de 3,4 % a 2,8 %, mientras que en las zonas rurales pasó de 7,1 % a 5,2 %.
Más de 515.000 niñas, niños y adolescentes participaron en la estrategia Atrapasueños para fortalecer habilidades, vocaciones y proyectos de vida.
Los Equipos Móviles de Protección Integral (EMPI) atendieron a 2.055 niñas, niños y adolescentes entre 2022 y 2026, fortaleciendo la prevención y la protección de derechos en los territorios.
En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el Bienestar Familiar destacó los avances alcanzados por Colombia en la protección integral de niñas, niños y adolescentes. Entre 2022 y 2025, 67.863 niñas, niños y adolescentes dejaron de estar en condición de trabajo infantil, un resultado que refleja el fortalecimiento de las acciones de prevención, protección y garantía de derechos en los territorios.
En un contexto mundial donde, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF, al menos 137 millones de niñas, niños y adolescentes se ven forzados a trabajar, Colombia avanza en la construcción de entornos protectores que amplían las oportunidades de educación, participación, cuidado y desarrollo para las infancias y adolescencias.
«Hoy conmemoramos el Día Mundial contra el Trabajo Infantil y lo hacemos con mucho para celebrar. La reducción del trabajo infantil en el país significa que miles de niñas, niños y adolescentes han dejado atrás esta realidad. Esto representa más educación, más juego, más amor familiar y más oportunidades para crecer en entornos protectores», afirmó la directora general, Astrid Cáceres.
De acuerdo con la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) – Módulo de Trabajo Infantil, entre 2022 y 2025 se registró una disminución de 67.863 niñas, niños y adolescentes entre los 5 y 17 años en condición de trabajo infantil, de los cuales 49.881 corresponden a áreas rurales. Asimismo, la tasa de trabajo infantil nacional pasó de 3,4 % en 2022 a 2,8 % en 2025, mientras que en las zonas rurales se redujo de 7,1 % a 5,2 %. En las áreas urbanas, la tasa disminuyó de 2,1 % a 1,8 %, reflejando avances en todo el territorio nacional.
Estos resultados acercan al país al cumplimiento de la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, orientada a erradicar el trabajo infantil en todas sus formas.
Para avanzar en este propósito, la entidad desarrolla acciones permanentes orientadas a prevenir el trabajo infantil, promover la participación de niñas, niños y adolescentes, transformar imaginarios sociales que vulneran derechos y fortalecer entornos protectores mediante estrategias como Atrapasueños y los Equipos Móviles de Protección Integral (EMPI).
Como parte de este trabajo, los EMPI han brindado atención a 2.055 niñas, niños y adolescentes entre 2022 y 2026, contribuyendo a la activación de rutas de protección y al restablecimiento de derechos en contextos de vulnerabilidad.
La reducción del trabajo infantil hace parte de una transformación más amplia en la garantía de derechos de niñas, niños y adolescentes. A través de la estrategia intersectorial Atrapasueños, más de 515.000 niñas, niños y adolescentes participaron en procesos para el desarrollo de habilidades, vocaciones y talentos, fortaleciendo factores de protección para su desarrollo integral. Asimismo, las unidades móviles de protección atendieron a más de 220.000 niñas, niños y adolescentes en los territorios, ampliando la capacidad institucional para prevenir riesgos y responder oportunamente ante situaciones de vulneración de derechos.
La entidad también resaltó los avances frente a las formas invisibilizadas del trabajo infantil.
La tasa de trabajo infantil ampliada por trabajo doméstico no remunerado (TTIAD) pasó de 11,0 % en 2022 a 9,4 % en 2025, lo que representa 87.066 niñas, niños y adolescentes menos en esta condición. Asimismo, la tasa de trabajo infantil ampliada por trabajo doméstico y de cuidado no remunerado (TTIADC) pasó de 12,6 % a 10,8 %, una reducción del 14,2 %, equivalente a 107.055 niñas, niños y adolescentes menos realizando labores domésticas y de cuidado por 15 horas o más a la semana. Esta realidad afecta principalmente a las niñas, quienes representan siete de cada diez casos identificados.
«Todos los que trabajamos por la niñez estamos comprometidos con que las niñas y los niños no trabajen. Mis manos trabajan para que los niños no trabajen; tus manos también pueden trabajar para que el trabajo infantil se reduzca a cero en todo el territorio nacional. Celebramos esta reducción y agradecemos a todos los equipos en territorio que han hecho posible este avance», señaló Astrid Cáceres.
Conocer la realidad es el primer paso para transformarla. Colombia se la juega por la niñez.
En el marco de la campaña nacional «Hablemos de trabajo infantil», el Bienestar Familiar hace un llamado a reconocer señales de alerta como la inasistencia escolar frecuente, las jornadas extensas de trabajo o cuidado, la permanencia prolongada en calle y la exposición a actividades peligrosas. Identificarlas oportunamente permite activar rutas de protección y garantizar la atención integral de niñas, niños y adolescentes.
Las cifras muestran que la protección de la niñez está generando resultados concretos. Hoy son más las niñas, niños y adolescentes que permanecen en la escuela, participan en espacios de formación, desarrollan sus talentos y construyen proyectos de vida alejados del trabajo infantil. Aunque persisten desafíos, especialmente en las zonas rurales y frente a las formas más invisibilizadas de esta problemática, Colombia avanza en la construcción de entornos protectores donde las infancias y adolescencias pueden desarrollarse plenamente.
La ciudadanía puede reportar cualquier situación de amenaza o vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes a través de la Línea 141, disponible las 24 horas del día en todo el territorio nacional.





















