La directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, María Carolina Restrepo Cañavera, se reunió con María José Torres Macho, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Colombia (ONU) y los representantes de nueve agencias de esa organización, con el propósito de avanzar en la construcción de una agenda conjunta orientada a la prevención, protección integral y garantía de los derechos de la niñez, adolescencia y sus familias.
Durante la jornada, cada uno los representantes expuso las líneas de programas que realizan, la experiencia de su labor en Colombia, antecedentes de labores con el ICBF y nuevas propuestas para trabajar en equipo.
El encuentro también permitió revisar los avances de la cooperación que actualmente se desarrolla entre el ICBF y las agencias participantes, así como identificar oportunidades para fortalecer las acciones y estrategias que se vienen implementando.
La directora general del ICBF destacó la importancia del trabajo con este organismo dentro del marco de los lineamientos del Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella.
La reunión contó también con la participación del jefe de Oficina Coordinación Residente de la ONU en Colombia y de los representantes de UNICEF, ACNUR, OPS/OMS, FAO, PMA, UNFPA, PNUD, OIM y UNODC.
La entidad intervino como víctima en el proceso penal. El proceso se relaciona con hechos sucedidos durante 2016 y 2017 en las instalaciones de la Fundación Peces Vivos en Ibagué, Tolima.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar destaca la condena, en primera instancia, interpuesta por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Ibagué contra siete personas vinculadas con la Fundación Peces Vivos por el delito de tortura agravada. Las penas impuestas oscilan entre 15 y 17 años de prisión, además de multas e inhabilidades.
El proceso se relaciona con hechos ocurridos durante 2016 y 2017 en las instalaciones de la mencionada fundación, organización que atendía a la niñez, la adolescencia y personas mayores de edad con discapacidad, quienes hacían parte de procesos de restablecimiento de derechos.
Participación del ICBF en el proceso
El ICBF intervino en calidad de víctima y solicitó sentencia condenatoria. En sus alegatos de conclusión, sostuvo que las pruebas practicadas demostraban que las inmovilizaciones examinadas no correspondían a medidas terapéuticas legítimas, sino a actos de sometimiento incompatibles con la obligación de cuidado asumida por el operador.
Como pruebas se presentaron videos, registros internos de la fundación, declaraciones de familiares y comunicaciones legalmente interceptadas.
La entidad enfatizó en que la contratación de un servicio de atención especializada imponía a sus directivos y trabajadores un especial deber de protección. La sentencia, de primera instancia, admite recurso de apelación ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué.
El ICBF reafirma su rechazo a toda forma de violencia contra la niñez y las personas con discapacidad. Ninguna práctica de cuidado puede convertirse en un mecanismo de castigo o sometimiento.
La directora general del ICBF, Carolina Restrepo Cañavera y la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, analizaron la posibilidad de impulsar una campaña nacional de prevención del reclutamiento.
Prevenir el reclutamiento de la niñez y la adolescencia, fortalecer las redes de protección y ampliar las oportunidades de educación y empleo para los jóvenes, fueron algunos de los principales temas abordados durante un encuentro entre la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, y la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz.
Durante la reunión se destacó la importancia de anticiparse a los riesgos que afectan a la niñez y la adolescencia, mediante acciones de prevención que permitan identificar las situaciones de vulnerabilidad y actuar de manera oportuna.
El reclutamiento de los menores de edad fue uno de los asuntos centrales de la conversación. En este sentido, se planteó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre el ICBF, la Defensoría del Pueblo, la Fuerza Pública y otros sectores, como la academia y la empresa privada. Lo anterior, con el propósito de desarrollar estrategias que permitan llegar antes a los territorios y prevenir este tipo de vulneraciones.
Como parte de esta articulación, las dos funcionariasy sus equipos analizaron la posibilidad de impulsar una campaña nacional de prevención del reclutamiento que permita fortalecer las capacidades de las comunidades y las instituciones para identificar señales de riesgo y activar oportunamente las rutas de protección.
Más oportunidades para los jóvenes
La reunión también puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer las redes de apoyo para los jóvenes, especialmente mediante alianzas con universidades, empresas y otros sectores de la sociedad.
El propósito es generar mayores y mejores oportunidades de acceso a la educación, formación y empleo, como parte de una estrategia de prevención y protección que contribuya a que los jóvenes puedan construir sus proyectos de vida.
«Nos preocupan la niñez y la adolescencia y queremos trabajar de la mano con universidades, empresas y otros sectores para fortalecer redes de apoyo y ofrecerles mejores oportunidades de estudio y trabajo», aseguró la directora general del ICBF.
Otro de los temas abordados tuvo que ver con acciones articuladas para prevenir el suicidio en la niñez, la adolescencia y la juventud, mediante acciones integrales que permitan fortalecer la salud mental y prevenir el acoso escolar y el ciberacoso, entre otras situaciones.
El encuentro reafirmó la voluntad de ambas entidades de continuar trabajando de manera articulada para poner en el centro la protección integral a la niñez y la adolescencia, con especial énfasis en la prevención, la generación de oportunidades y el cuidado de los recursos públicos destinados a garantizar sus derechos.
«Tenemos que innovar, tenemos que cambiar; los niños no dan espera» aseguró Carolina Restrepo Cañavera en su intervención en la comisión Séptima de Senado.
En su primera participación en el Congreso de la República, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, aseguró que 11.9 billones de pesos son suficientes para atender a la niñez y adolescencia en 2027.
La directora señaló ante la Comisión Séptima de Senado: «No vengo a pedir plata, porque no la necesito; cuando uno tiene plata y hace las cosas bien, no es ninguna gracia; pero cuando de pronto uno no tiene la suficiente y hace las cosas, ahí es donde entra uno a gerenciar verdaderamente que es lo que yo llegué a hacer al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar».
A los senadores de la Comisión encargada de debatir y aprobar temas sociales y laborales, la directora les dijo que en el anteproyecto se presentó un presupuesto alterno por 21.3 billones de pesos; sin embargo, negó que fuera a solicitar ese recurso.
«El presupuesto que nosotros vamos a tener este año va a ser de casi $12 billones, $ 9 billones menos. Con ese recurso, haré lo que se proyectó y más (...) Con la plata que hay, tenemos mucho por hacer».
El ICBF identificó las principales necesidades de inversión en 2027, entre ellas, la atención de 2.1 millones de niños de la primera infancia. La apuesta de la administración también va en la vía de la modernización tecnológica y el fortalecimiento institucional. Para la vigencia 2027 (En el primer proyecto de presupuesto presentado al Congreso de la República entregado por la administración del Gobierno del hoy expresidente Gustavo Petro), la entidad solicitó una asignación presupuestal de 1.1 billones de pesos que serán invertidos en la actualización de servicios obsoletos y fortalecimiento de la operación por medio de tecnologías de la información.
Al final de la sesión reiteró el mensaje sobre que los operadores y contratistas que trabajen por la niñez se mantendrán. «Los operadores no van a cogobernar. No van a coadministrar. Si usted es bueno, ¿qué problema va a tener? Si usted es buen profesional, ¿qué problema va a tener? Los buenos operadores van a seguir (...) Vamos a darle la alimentación nosotros, en nuestros centros, a los niños. Lo que está ahora, no funciona. Tenemos que innovar. Tenemos que cambiar. Vamos a mejorar», puntualizó.
Nota aclaratoria: en el comunicado enviado por la entidad unas horas antes, indicamos que «para la vigencia, la entidad solicitó una asignación presupuestal de 468.464 millones de pesos para la formalización laboral de 12.266 madres y padres comunitarios y trabajadores de hogares infantiles». No obstante, el ICBF se permite informar que: «la asignación para recursos de funcionamiento no permite el cumplimiento de lo normado».
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) suscribieron un memorando de entendimiento para fortalecer la articulación institucional y las acciones de protección de los derechos de la niñez y la adolescencia.
Con este memorando las dos entidades unen su experiencia, equipo humano y recursos para la prevención, atención y protección integral de la niñez y adolescencia en riesgo de reclutamiento, en contextos de movilidad humana, en territorios con condiciones de vulnerabilidad, entre otras acciones.
De acuerdo con la directora general del ICBF, Carolina Restrepo Cañavera: «Este va a hacer un trabajo ejecutivo en el cual tendrán una partición relevante las autoridades locales y otras instancias». También destacó la importancia de sumar capacidades y esfuerzos.
Por su parte Juan Francisco Espinosa, director regional designado de la OIM para América Latina y el Caribe, manifestó que: «La niñez y adolescencia son lo primero. Tenemos que promover entornos protectores con las familias y escuelas, y trabajar desde la prevención, frente al reclutamiento, uso y utilización de los niños para cualquier forma de criminalidad».
De esta forma, el ICBF fortalece alianzas orientadas a la prevención de situaciones que pongan en riesgo los derechos de la niñez, la adolescencia y sus familias, especialmente en territorios y contextos que requieren una respuesta institucional articulada.
En su cuenta de X la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Carolina Restrepo Cañavera, entregó una cifra que da cuenta de la determinación del Gobierno para proteger a la niñez y la adolescencia del reclutamiento e impulsar su desvinculación de los grupos armados ilegales.
«En apenas un mes de gobierno hemos logrado extraer a 30 jóvenes de situaciones de riesgo de reclutamiento. Esto es proteger. Y esto fue lo que hicimos en el Catatumbo», aseguró en su red social @carorestreposcan.
Precisamente, esta semana en Tibú, Norte de Santander, el Ministerio de Defensa, en conjunto con el ICBF, realizó el rescate de tres menores de edad que se encontraban en amenaza inminente de ser reclutados y en riesgo de perder la vida.
La prevención del reclutamiento, así como el apoyo para la desvinculación de los menores de edad de grupos armados ilegales, hacen parte de las acciones articuladas con varias entidades del Estado para anticiparse a la ocurrencia de este delito y proteger a la niñez y adolescencia de la violencia.
«Esta es precisamente parte de la labor del ICBF cuando hablamos de prevenir el reclutamiento y proteger a nuestra niñez de la violencia: actuar de inmediato, articular a las instituciones y llegar al territorio», enfatizó la directora general.
Según datos obtenidos por el ICBF, en 2026 el 56 % de los desvinculados corresponden al sexo masculino y el 44 % a niñas y mujeres adolescentes. Del total de casos registrados, el 33 % pertenece a pueblos indígenas, el 8 % hacen parte de comunidades afrocolombianas y el 59 % no registra pertenencia étnica. En cuanto a la forma de desvinculación, el 73 % se entregó voluntariamente de manera individual y el 27 % fue recuperado por las fuerzas militares o la Policía.
El ICBF fortalece su presencia en los territorios y la articulación con las instituciones, familias y comunidades para identificar tempranamente las amenazas, activar las rutas de protección y evitar que la niñez y adolescencia sean reclutadas.
«La protección también significa llegar antes de que ocurra el reclutamiento. Tenemos que identificar el riesgo, actuar oportunamente y trabajar desde los territorios para mantener a nuestra niñez y adolescencia lejos de la violencia», concluyó la directora Restrepo Cañavera.
ICBF ha entregado más de 672.800 unidades de Bienestarina líquida y más de 8.900 unidades de Bienestarina en polvo para a la emergencia.
Transcurrido un mes del temblor, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Carolina Restrepo Cañavera, entrega un balance de las acciones adelantadas en el territorio y señala que la entidad ha flexibilizado la atención de la niñez, la adolescencia y las familias.
Tras el más reciente Consejo de Ministros liderado por el presidente Abelardo de la Espriella, la directora señaló en su cuenta de X @carorestrepocan que la protección de la niñez y la adolescencia no puede esperar.
«Si las circunstancias cambiaron, somos las instituciones las que tenemos que adaptarnos. Por eso hemos flexibilizado calendarios, espacios y formas de atención para garantizar que los servicios continúen llegando a quienes los necesitan», señaló.
También dijo que en el ICBF se están ajustando los «mecanismos para garantizar que la primera infancia continúe recibiendo atención integral, educación y alimentación, y que la niñez y los adolescentes afectados cuenten con protección, acompañamiento y entornos seguros».
El inicio de la atención
Desde el primer día, el ICBF activó la mesa de crisis para atender la emergencia, en particular, en los departamentos de Caldas, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Chocó.
Ese día, tras una evaluación rigurosa de la situación, la entidad movilizó las unidades de atención, entre ellas, los Equipos Móviles de Protección Integral (EMPI), que llegaron a los puntos más afectados por el temblor para apoyar y garantizar la atención de la niñez, la adolescencia y sus familias.
El ICBF desplegó 41 unidades compuestas por cuatro profesionales, un psicólogo, un nutricionista, un trabajador social y un perfil adicional, quienes han tenido la tarea de brindar atención psicosocial, realizar tamizaje, apoyar con la entrega de alimentos y Bienestarina. También articular acciones con las autoridades locales y, sobre todo, acompañar a las familias damnificadas.
En total, el ICBF ha entregado más de 672.800 unidades de Bienestarina líquida y más de 8.900 unidades de Bienestarina en polvo para a la emergencia.
Los equipos en las regiones
En Chocó, la entidad desplegó 17 unidades móviles integradas por 68 profesionales. Estos equipos se suman al trabajo que adelantan los seis centros zonales y las 18 defensorías de Familia.
Cuatro unidades móviles se desplegaron en Caldas junto a equipos de la regional y los centros zonales a los damnificados en Manizales y otros nueve municipios.
En el departamento de Risaralda se movilizaron siete unidades móviles; una en Quindío, con acciones de protección, prevención y atención integral. Finalmente, en Valle del Cauca, los equipos EMPI y 15 unidades móviles atienden a las familias.
Todo por la niñez y las familias
Los colaboradores del ICBF quienes, pese al desconcierto por ver sus pueblos devastados, sus familias entristecidas y las viviendas derrumbadas o con grietas que anticipaban una inminente demolición, se pusieron la camiseta: a pesar de su dolor, demostraron estar más firmes que nunca al lado de las familias y la niñez.
La cotidianidad se restablece poco a poco en la vida de las familias afectadas por el temblor, mientras que el tiempo y la atención institucional logran disipar el impacto inicial de aquel momento con acciones concretas, presencia y acompañamiento. Los equipos del ICBF permanecerán junto a la niñez, la adolescencia y las familias para brindar atención el tiempo que sea necesario.
A través de su cuenta de X, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, denunció una presunta actuación irregular en la Regional Putumayo para habilitar este sábado 5 de septiembre como día hábil y adelantar contratación.
Este es el texto de la comunicación:
«Como directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), he tenido conocimiento de que en la Regional Putumayo del ICBF se estaría pretendiendo habilitar hoy sábado, como día hábil para adelantar actuaciones contractuales, a pesar de que el próximo lunes se posesionará la nueva directora regional.
Ante esta situación, he ordenado la verificación inmediata de cualquier acto administrativo expedido para habilitar el día de hoy y de todas las actuaciones contractuales que se pretendan adelantar a su amparo.
Ninguna decisión administrativa puede utilizarse para desconocer las directrices de la Dirección General, ni para comprometer contratación de manera irregular en vísperas de un cambio en la Dirección Regional.
Cualquier actuación o contrato adelantado en estas condiciones será objeto de revisión jurídica inmediata y, si se encuentra alguna irregularidad, se dará traslado a los organismos competentes para que se determinen las responsabilidades disciplinarias, fiscales, administrativas o penales a que haya lugar.
La contratación del ICBF debe hacerse con absoluta transparencia. No voy a permitir que, a última hora y antes de la posesión de una nueva directora, se pretenda dejar contratación amarrada».
La declaración la hizo Carolina Restrepo Cañavera frente a un grupo de mujeres, en particular agentes educativas, que trabajan en los jardines infantiles del programa Buen Comienzo en Medellín, Antioquia.
En el XII Congreso Internacional Buen Comienzo, en Medellín, y ante un auditorio de más de 2.000 personas encargadas del cuidado y protección de la primera infancia, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo Cañavera, entregó una declaración en la que dio a conocer lo que será una prioridad durante su paso por la entidad.
«Mi trabajo es que no se roben un peso de la niñez, la adolescencia y las familias, y eso es lo que voy a hacer», dijo en medio de aplausos en el auditorio Centro Mayor.
En su primera intervención ante un público masivo, compuesto principalmente por agentes educativas del programa Buen Comienzo, la directora general también señaló que llegó a la ciudad para demostrar el apoyo del Gobierno nacional a la niñez.
«Estoy aquí, representando al Gobierno, porque para el presidente De la Espriella, la niñez, los adolescentes y las familias son lo más importante en Colombia». La directora reiteró que los recursos de la entidad no se estaban invirtiendo en la niñez de manera adecuada.
Precisamente, ese fue el llamado del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien minutos antes señaló que con el pasado gobierno no se adelantaron alianzas que permitieran atender de una mejor manera a la niñez de esa región del país.
«Es muy importante que volvamos a trabajar juntos, y yo sé que lo vamos a hacer. Es lo que ha querido el presidente, Abelardo De la Espriella. Esta es una de las tareas más bonitas» afirmó Gutiérrez. Para el mandatario local, articular una alianza permitirá recuperar la atención de la niñez en Medellín.
Como parte de la agenda, la directora general del ICBF visitó, junto a la primera dama de Medellín, Margara Gómez, el Jardín Infantil La Colina. En ese lugar se reunieron con padres y madres de familia. Restrepo Cañavera aseguró que espacios como ese deben replicarse en todo el país.
La directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo, posesionó tres integrantes de su equipo directivo, quienes asumirán responsabilidades estratégicas para fortalecer la gestión institucional y avanzar en las acciones orientadas a la protección integral y la garantía de los derechos de la niñez, la adolescencia y las familias del país.
Como secretario general asumió Daniel Vásquez Franco, abogado especialista en Derecho Financiero, con más de 25 años de experiencia en los sectores público y privado. Su trayectoria incluye cargos directivos en los sectores financiero y de vivienda. Además, durante 25 años ha ejercido como docente universitario en la Pontificia Universidad Javeriana.
A la Subdirección General llegó Silvia Catalina Uribe García, abogada, magíster en Derecho y especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales, y en Ciencias Penales, y Criminológicas. Uribe García fue fiscal delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá y de la Dirección Especializada contra la Corrupción. También fue asesora de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos. Cuenta con 15 años de experiencia como abogada litigante y más de 13 años como docente universitaria.
Por su parte, Omar Germán Mejía Olmos asumió como jefe de la Oficina Jurídica. Es abogado, magíster en Derecho de la Contratación Pública y especialista en Derecho Administrativo, con experiencia en entidades como la Contraloría General de la República, las superintendencias de Industria y Comercio y de Notariado y Registro, el Ministerio de Justicia y del Derecho, Colombia Compra Eficiente y la Defensoría del Pueblo.
Con estas posesiones, el ICBF empieza a fortalecer su equipo directivo con perfiles de amplia experiencia para afrontar los retos institucionales y mantener en el centro de su gestión la protección de la niñez y la adolescencia, y el fortalecimiento de las familias.