Riohacha

Niñez wayuu aprendió sobre la sal marina con el apoyo del Museo de la Sal ICHI

La Guajira
Riohacha

En el marco de la conmemoración del Mes de la Niñez, 35 niñas y niños wayuu, entre los 7 y 11 años, participaron en una jornada pedagógica enfocada en el conocimiento y la valoración de la explotación de la sal marina, realizada por los cosechadores artesanales de su pueblo. Esta actividad fue posible gracias a la invitación del Museo de la Sal ICHI, que  abrió sus puertas para promover el aprendizaje sobre esta práctica ancestral y su importancia cultural y económica. 

Las personas participantes, quienes reciben atención integral del Bienestar Familiar, exploraron el museo y parque temático viviente, donde conocieron el mundo marino wayuu, los saberes asociados a la sal y la importancia de preservar sus raíces culturales en un entorno lleno de significado.

 

 

«He aprendido muchas cosas, como cuidar mi cuerpo. También he visto la sal de cerca; es muy bonito. Es sobre la cultura wayuu y he aprendido mucho sobre la sal», expresó Paula Elena, una de las participantes, quien además invitó a niñas y niños de Colombia a visitar el museo y vivir esta experiencia de aprendizaje y conexión cultural.

 

 

Por su parte, la directora regional encargada del Bienestar Familiar en La Guajira, Yeleidys Bulla Berríos, destacó la articulación institucional que hizo posible esta actividad: «Estos espacios permiten que niñas y niños se conecten con su cultura, su territorio y su historia. Desde el Bienestar Familiar seguimos trabajando para acompañarlos, protegerlos y garantizar que sus derechos se cumplan, haciendo posibles encuentros que transforman vidas desde el territorio».

 

 

El Bienestar Familiar continúa generando experiencias que fortalecen el desarrollo integral de la niñez, promoviendo el reconocimiento de la diversidad cultural y el arraigo territorial como pilares fundamentales para el bienestar de niñas, niños y adolescentes en La Guajira.

 

 

(fin/scs/aas)

Actividades de Bienestar

Compras públicas locales fortalecen el campo guajiro y garantizan alimentación a más de 12.000 niñas y niños

Riohacha

En el marco de la política de compras públicas locales impulsada por el Gobierno del Cambio liderado por el presidente Gustavo Petro, Bienestar Familiar fortalece la economía campesina del departamento y garantiza el acceso a alimentos frescos y de calidad para 12.739 niñas y niños atendidos en los servicios de primera infancia, mediante la suscripción de 12 contratos de alimentos directamente con asociaciones campesinas, sin intermediarios.
 


Esta apuesta permite que los productos cultivados en el campo guajiro lleguen directamente a las unidades de servicio, promoviendo circuitos cortos de comercialización, mejorando los ingresos de las familias productoras y asegurando una alimentación pertinente, oportuna y con menor manipulación para la niñez.

 

En La Guajira, esta estrategia se desarrolla en cumplimiento de la Ley 2046, que establece la adquisición de al menos el 30 % de alimentos a productores locales. Bienestar Familiar implementa esta disposición tanto en los contratos de alimentos como en otros procesos contractuales, consolidando un total de 363 contratos que incorporan compras públicas locales en el departamento.


 

La inversión destinada a los contratos de alimentos para la primera infancia supera los $3.756 millones, mientras que el total de contratos que aplican este modelo alcanza una inversión superior a $86.000 millones, reafirmando el compromiso institucional con el desarrollo territorial, la soberanía alimentaria y el fortalecimiento del campo.


 

Desde el territorio, las familias campesinas destacan el impacto de esta estrategia en sus condiciones de vida y en la reactivación del sector agrícola. «Ha sido un reto de constancia, pero hoy podemos decir que sí hay potencial en el territorio. Este proceso ha permitido que muchos campesinos crean nuevamente en la tierra y en la producción local», expresó José Robles, un productor vinculado a las asociaciones campesinas del departamento.

Este modelo también dinamiza la organización comunitaria y el trabajo asociativo en zonas rurales, ampliando la participación de pequeños productores y reconociendo el valor del campo como eje fundamental para el bienestar de la niñez.


 

Bienestar Familiar continúa avanzando en la implementación de mecanismos que conectan el campo con la garantía de derechos de niñas y niños, consolidando una apuesta que no solo alimenta, sino que transforma vidas, fortalece territorios y materializa el compromiso del Gobierno del Cambio con las comunidades.


 

 

(fin/scs/oam)


 

Actividades de Bienestar

Comunidades fortalecen saberes ancestrales y soberanía alimentaria en La Guajira

La Guajira
Riohacha

En el marco de Tejiendo Interculturalidad, durante el fin de semana Bienestar Familiar realizó 4 encuentros comunitarios en el departamento para fortalecer las prácticas tradicionales, la recuperación nutricional y la soberanía alimentaria, con la participación de más de 300 personas, entre niñas, niños, adolescentes y sus familias.


La jornada se desarrolló en la zona periurbana del distrito de Riohacha, en Altos de Villacristo, así como en Juan y Medio y Tomarrazón, donde las familias se vincularon a estos espacios de integración y aprendizaje colectivo.


 


 

Como parte de estos encuentros, se llevaron a cabo ollas comunitarias, espacios en los que las familias preparan alimentos de manera colectiva, fortaleciendo la identidad cultural, la cohesión social y las dinámicas propias alimentarias, a partir de sus saberes propios.


 


 

Estas actividades se desarrollan a través del trabajo articulado con organizaciones / unidades ejecutoras propias del territorio. En La Guajira, Bienestar Familiar impulsa este servicio mediante 9 procesos, de los cuales 1 corresponde a la comunidad indígena wiwa, 1 a organización campesina y los demás a consejos comunitarios afrodescendientes.


 


 

Las jornadas contaron con la participación del Consejo de Familias Negras San Pedro de Perijá, el Consejo Comunitario Rafael Emilio Moscote y el Consejo Comunitario de los Palenques de Juan y Medio, reafirmando el enfoque diferencial y el trabajo directo con las comunidades.

De esta manera, Bienestar Familiar continúa promoviendo espacios que permiten reconocer y fortalecer los saberes propios de las comunidades, al tiempo que impulsa prácticas que aportan a la seguridad alimentaria y al bienestar de las niñas, niños y sus familias en el territorio.

 

(fin/scs/oam)

Actividades de Bienestar

Bienestar Familiar promueve la participación de niñas, niños y adolescentes en La Guajira con la primera Mesa de Participación 2026

La Guajira
Riohacha

Con el propósito de fortalecer las capacidades de incidencia y garantizar que las voces de la niñez y la adolescencia sean tenidas en cuenta en las decisiones que impactan sus vidas y comunidades, el Bienestar Familiar (ICBF), en el marco del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF), acompañó a 22 niñas, niños y adolescentes representantes de los 15 municipios de La Guajira en la Primera Mesa de Participación Departamental 2026, un espacio de diálogo, encuentro y construcción colectiva.

 

Durante la jornada, el Bienestar Familiar presentó el Centro de Apoyo a la Inclusión – Equipo Itinerante, instancia que acompaña los procesos de formación, diálogo y seguimiento a las iniciativas lideradas por niñas, niños y adolescentes en el territorio. Asimismo, abordó la importancia de promover la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad, impulsando escenarios de participación cada vez más diversos, accesibles y representativos.

 

En el desarrollo de la primera sesión, las y los participantes avanzaron en la construcción y aprobación del Plan de Acción 2026, una hoja de ruta que orientará las actividades, iniciativas y espacios de participación durante el año. Este ejercicio permitió definir de manera conjunta las prioridades y temáticas que consideran más relevantes para sus territorios, entre las que se destacaron la salud mental, el medio ambiente, el bienestar social y la inclusión.

 

De igual manera, se realizó la socialización del Decreto 241 de 2017, normativa que fortalece los mecanismos de participación de niñas, niños y adolescentes en Colombia y reconoce su derecho a incidir en las decisiones públicas que les afectan.

 

Como parte del encuentro, se llevó a cabo la elección de voceras, voceros y suplentes de los municipios de Albania y Villanueva, quienes representarán a la mesa en escenarios de participación como el Consejo Nacional de Política Social (CONPOS) y el Mesa de Infancia, Adolescencia y Fortalecimiento Familiar (MIAFF), impulsando así el liderazgo y la representación de la niñez y la adolescencia en espacios institucionales.

 

Finalmente, la jornada incluyó un ejercicio de participación consultiva, mediante el cual niñas, niños y adolescentes compartieron sus opiniones, experiencias y propuestas, aportando insumos esenciales para el diseño de proyectos y estrategias orientadas a la promoción y protección de sus derechos.

 

 

(fin/scs/aas)

 

Actividades de Bienestar

Riohacha, escenario de reunificación familiar que devuelve la esperanza a padre e hijo tras separación

La Guajira
Riohacha

En un hecho significativo para la promoción y protección de derechos de niñas, niños y adolescentes, el Bienestar Familiar acompañó la reunificación familiar de un adolescente venezolano con su padre en la ciudad de Riohacha.

Este proceso, liderado por la Regional Córdoba en el marco del proyecto Familias Unidas Reunificadas, marca un hito al extender estas acciones hacia la frontera con La Guajira, luego de que se desarrollaran principalmente en la zona de Cúcuta. La llegada de esta ruta a Riohacha fortalece la atención en contextos de movilidad humana y la articulación institucional para la protección integral de la niñez.


 

La reunificación se logró tras la activación de un Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD), mediante el cual se garantizó la protección del adolescente, su ubicación en un entorno seguro y la verificación de su núcleo familiar, en articulación con el Consulado de Venezuela, lo que permitió un retorno seguro junto a su padre.


 

Durante el acto, el padre del adolescente, Fredery David Masy Rubi Atencio, expresó con emoción: «Se viene una nueva etapa para nosotros; quiero recuperar el tiempo perdido, ayudarle a dejar atrás todo lo malo y apoyarlo para que estudie y salga adelante».


 

Por su parte, la defensora de familia de Córdoba, Trinidad Lozano, explicó:

 

«Este es un proceso de reintegro familiar que se realiza a través del consulado, garantizando el retorno seguro de niñas, niños y adolescentes que se encuentran sin representantes legales en el país. Desde que el adolescente ingresó a Colombia, se activó el PARD, se brindó protección y hoy logramos su reunificación con su familia».


 

A su vez, la directora regional encargada de Bienestar Familiar en La Guajira, Yeleidys Bulla Berrios, señaló: «Este es un momento significativo, porque estamos garantizando derechos y haciendo posible que un adolescente regrese con su familia. Nuestro compromiso es proteger a la niñez y asegurar que crezcan en entornos familiares».


 

Este proceso contó con el apoyo de aliados como la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia y la Fundación Redprodepaz, en el marco de acciones conjuntas orientadas a la reunificación familiar y la protección de la niñez.


 

Con este caso, ya son aproximadamente 100 niñas, niños y adolescentes que han sido reunificados con sus familias, consolidando una ruta que hoy se fortalece en la frontera con La Guajira y reafirma el compromiso institucional con la garantía de derechos y la reconstrucción de los vínculos familiares.


 

 

(fin/scs/aas)


 

Actividades de Bienestar

Bienestar Familiar hace un llamado urgente a proteger los alimentos destinados a la niñez wayuu y rechaza su comercialización

La Guajira
Riohacha

El Bienestar Familiar Regional La Guajira recuerda a la opinión pública y a las comunidades del pueblo wayuu que los alimentos entregados en el marco de la atención integral son de carácter gratuito, con fines exclusivamente nutricionales y de consumo familiar, por lo que está estrictamente prohibida su venta o comercialización bajo cualquier circunstancia.

Estas raciones, ya sean para preparar en casa o servidas en comedores comunitarios, tienen como propósito garantizar la nutrición, el bienestar y el desarrollo integral de niñas, niños y  adolescentes, así como de sus familias. Su entrega responde a un enfoque diferencial que reconoce y respeta los usos, costumbres y dinámicas del territorio del pueblo wayuu, contribuyendo además al fortalecimiento de la seguridad y la soberanía alimentaria.

 

La atención integral dirigida al pueblo wayuu contempla la entrega mensual de Raciones Familiares para Preparar (RFPP), ajustadas al tamaño de cada hogar, con el objetivo de mitigar la desnutrición y promover condiciones de vida dignas para la niñez. Estos alimentos no constituyen mercancía, sino que representan un bien destinado a la protección de derechos de las niñas y los niños.

 

El Bienestar Familiar reitera que el manejo inadecuado, la no entrega oportuna o la comercialización de estas raciones vulnera los derechos de la niñez y puede dar lugar a acciones administrativas y denuncias penales contra quienes incumplan con su correcta destinación.

 

La directora regional encargada, Yeleidys Mercedes Bulla Berrios, hace un llamado a líderes comunitarios, madres, padres, personas cuidadoras y asociaciones aliadas a trabajar de manera conjunta en la protección de la niñez wayuu, destacando que cuidar estos alimentos es cuidar la vida, la salud de la niñez y la pervivencia cultural del pueblo wayuu.

 

Si conoce casos de venta, desvío o uso indebido de los alimentos entregados por Bienestar Familiar, puede reportarlos de manera confidencial a través de la Línea 141 o la línea gratuita nacional 01 8000 91 8080, canales oficiales del ICBF para la protección de los derechos de la niñez.

 

«Su alimentación se protege, no se vende».

 

 

(fin/scs/aas)

 

 

Actividades de Bienestar

Bienestar Familiar fortalece la prevención del delito y la salud mental en La Guajira con proceso formativo territorial

La Guajira
Riohacha
  • Con la puesta en marcha del diplomado «Transformando vidas», se promueve el desarrollo de competencias socioemocionales y la construcción de entornos protectores en el territorio.


 

El Bienestar Familiar, en articulación con actores del orden territorial, avanza en la implementación del diplomado «Transformando vidas: salud mental, competencias socioemocionales, convivencia y prevención de riesgos psicosociales y del delito», una apuesta formativa que fortalece las capacidades de instituciones, profesionales y actores sociales para el abordaje integral de la niñez, la adolescencia y la juventud.


 

Este proceso, que inició el pasado 27 de marzo en el distrito de Riohacha, se desarrolla desde un enfoque diferencial, de derechos y territorial, orientado a consolidar entornos protectores y promover la convivencia pacífica en los ámbitos escolar, familiar y comunitario.


 

A través de este diplomado, se busca fortalecer habilidades para la gestión de la salud mental, el desarrollo de competencias socioemocionales y la prevención de riesgos psicosociales y conductas delictivas, brindando herramientas prácticas para la intervención oportuna en contextos educativos y sociales.


 

La formación se estructura en cinco módulos que abordan de manera integral la salud mental, la convivencia y la prevención del delito, desde el nivel individual hasta el comunitario, incluyendo estrategias pedagógicas como las Zonas de Orientación Escolar (ZOE) y las Zonas de Orientación Comunitaria (ZOC), enfocadas en la atención temprana, el acompañamiento psicosocial y el fortalecimiento de redes de apoyo.


 

Este espacio académico también propicia el intercambio de conocimientos y experiencias entre expertos y participantes, contribuyendo a la construcción de respuestas más articuladas frente a los desafíos que enfrentan niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el territorio.


 

El diplomado se desarrolla en articulación con la Secretaría de Gobierno y Participación Ciudadana, el Comité de Coordinación del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes de La Guajira, el área de calidad del Distrito de Riohacha, la Universidad de La Guajira y con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), sumando esfuerzos institucionales para impactar de manera positiva el territorio.


 

Bienestar Familiar continúa fortaleciendo su compromiso con la protección integral, la promoción de entornos seguros y el acompañamiento a las comunidades, apostándole a procesos que transforman realidades y previenen situaciones de vulneración de derechos.

 

 

(fin/scs/aas)


 

Actividades de Bienestar

José Daniel reconstruye su camino y demuestra que siempre es posible empezar de nuevo

La Guajira
Riohacha

·      En La Guajira, las prácticas de justicia restaurativa permiten que adolescentes fortalezcan sus proyectos de vida, reconstruyan vínculos familiares y avancen desde la responsabilidad y la reconciliación.


A sus 17 años, José Daniel habla con seguridad, mira de frente y se permite sonreír. Pero no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que el silencio marcaba sus días, las palabras no salían y las emociones parecían quedarse guardadas.

 

«Era muy callado, no hablaba con nadie», recuerda su madre, Rosa González.


 

José Daniel, perteneciente a una comunidad indígena wayuu de origen venezolano, llegó al proceso de atención del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA), como un joven tímido, retraído y con dificultades para expresar lo que sentía. En su entorno familiar, las relaciones estaban fracturadas y el diálogo era casi inexistente, lo que hacía aún más difícil comprender y asumir lo ocurrido.


 

Sin embargo, su historia comenzó a transformarse.


 

A través de las prácticas de justicia restaurativa, centradas en el diálogo, la escucha activa, la responsabilización y la reparación del daño, el joven inició un camino distinto. Un proceso que no solo le permitió reconocer sus errores, sino también entender el impacto de sus acciones y reconstruir sus vínculos. «Lo más importante que he aprendido es a pensar antes de actuar; ahora me expreso mejor y no quiero volver a cometer el mismo error», cuenta.


 

El cambio no fue inmediato, pero sí constante. Espacios de acompañamiento psicosocial, círculos de diálogo y actividades formativas como diplomados y talleres le permitieron fortalecer su personalidad, ganar confianza y proyectarse hacia el futuro.


 

«Él cambió bastante. Ahora está pendiente de sus cosas, de sus estudios, ya no pone excusas», afirma su madre, destacando también la reconciliación lograda en el hogar y la mejora en la comunicación.


 

Desde el acompañamiento institucional, este proceso ha estado orientado a generar espacios seguros donde el joven pueda reflexionar, asumir responsabilidades y avanzar en la construcción de un proyecto de vida más consciente. Hoy, José Daniel no solo reconoce el error como un hecho que no se debe repetir, sino como una oportunidad para aprender y transformar su historia.


 

Actualmente, se encuentra enfocado en sus estudios, con metas más claras y con la convicción de que puede salir adelante. Su experiencia también se convierte en mensaje para otros jóvenes: «Que piensen antes de actuar. Eso es muy importante», aconseja.



 

Historias como la de José Daniel evidencian que, cuando hay acompañamiento, escucha y oportunidades, es posible transformar realidades, fortalecer familias y abrir caminos hacia la reconciliación.


 

En La Guajira, Bienestar Familiar continúa promoviendo prácticas que permiten a niñas, niños, adolescentes y jóvenes reconstruir sus proyectos de vida desde el diálogo, la responsabilidad y el reconocimiento, aportando así a la construcción de entornos más protectores y comunidades más solidarias.

 

 

(fin/scs/aas)


 

Actividades de Bienestar

Más de 1.700 familias en La Guajira fortalecen sus saberes y tejen interculturalidad

La Guajira
Riohacha
  • Barrancas, Dibulla y Riohacha avanzan en el reconocimiento de sus culturas y el diálogo entre comunidades gracias a este servicio de Bienestar Familiar.

En La Guajira, 1.744 familias afrodescendientes, campesinas e indígenas participan en Tejiendo Interculturalidad, una apuesta de Bienestar Familiar que fortalece los saberes propios, promueve el diálogo entre comunidades y reconoce la participación como base para el desarrollo territorial.


 

Este servicio, que se implementa en los municipios de Barrancas, Dibulla y Riohacha, ha consolidado espacios donde las familias comparten sus conocimientos, fortalecen sus tradiciones y aportan activamente en la toma de decisiones que impactan sus comunidades.


 

Uno de los avances más significativos ha sido la inclusión de familias del pueblo wiwa, quienes hoy hacen parte del proceso, ampliando el diálogo intercultural y enriqueciendo los encuentros comunitarios desde sus propias cosmovisiones.


 

Asimismo, el fortalecimiento operativo, a través de mejoras en los procesos administrativos, ha permitido mayor estabilidad en el desarrollo de las actividades, garantizando continuidad y confianza en el acompañamiento a las familias.


 

Un espacio clave dentro de este proceso es el Encuentro Mayor, donde autoridades tradicionales, líderes, mayores y familias se reúnen para dialogar y construir colectivamente el rumbo del servicio, asegurando que las decisiones respondan a las realidades y saberes del territorio.


 

«Anteriormente estaban los programas, pero no se realizaban los encuentros. Ha sido un impacto muy importante porque fortalecemos los conocimientos», destacó Rina Molina, madre participante del servicio, quien además resaltó el valor del rescate de las prácticas del campo, ya que permite a las familias cultivar y consumir sus propios alimentos, sin recurrir a productos con conservantes.


 

Con Tejiendo Interculturalidad, Bienestar Familiar reafirma su compromiso con el reconocimiento de la diversidad cultural, el fortalecimiento de las familias y la construcción de procesos participativos que nacen desde el territorio. Porque cuando las comunidades participan, se reconocen sus saberes y se construye de manera colectiva, no solo se fortalece un servicio: se fortalecen las culturas, las familias y el futuro de La Guajira.

 

 

(fin/scs/aas)


 

Actividades de Bienestar

Bienestar Familiar fortalece capacidades en educación inclusiva de docentes y equipos psicosociales en Riohacha

La Guajira
Riohacha

Con el propósito de seguir avanzando en la garantía de derechos de niñas, niños y adolescentes, el Bienestar Familiar desarrolló una jornada de fortalecimiento dirigida a docentes y profesionales psicosociales de instituciones educativas públicas del distrito de Riohacha, enfocada en educación inclusiva.

La actividad fue liderada por el Grupo de Apoyo a la Inclusión – Atención Itinerante y contó con la participación de cerca de 50 docentes y profesionales psicosociales de instituciones educativas como Isabel María Cuesta, Divina Pastora, Denzil Escolar, entre otras, quienes se vincularon a este espacio de formación orientado al fortalecimiento de prácticas pedagógicas incluyentes en el territorio.


 

Durante el encuentro se abordaron elementos fundamentales relacionados con los principios de la educación inclusiva, el desarrollo de estrategias pedagógicas para la atención a la diversidad y el reconocimiento del rol que cumplen docentes y equipos psicosociales en la garantía de derechos de niñas, niños y adolescentes, especialmente aquellos con discapacidad.


 

Esta jornada tuvo como objetivo promover entornos educativos más equitativos, accesibles y respetuosos de las diferencias, aportando herramientas que permitan identificar y reducir barreras para el aprendizaje y la participación, así como fortalecer la construcción de ambientes protectores en las instituciones educativas.


 

El impacto de este tipo de espacios se refleja en la posibilidad de que niñas, niños y adolescentes con discapacidad accedan, permanezcan y participen en el sistema educativo, favoreciendo su desarrollo integral y su inclusión social en condiciones de dignidad.


 

La directora regional encargada de Bienestar Familiar en La Guajira, Yeleidys Bulla Berrios, destacó la importancia de este proceso: «Fortalecer las capacidades de quienes acompañan los procesos educativos de niñas, niños y adolescentes es fundamental para avanzar hacia una educación más inclusiva en el territorio».


 

Bienestar Familiar continúa comprometido con la generación de oportunidades reales que reconozcan la diversidad y garanticen el desarrollo integral de la infancia y la adolescencia en La Guajira.


 

 

(fin/scs/oam)


 

Actividades de Bienestar